Los amores furtivos de las cigarras

Noche de viernes mirando “la lluvia caer sin nada que hacer más que ver llover” como diría aquel viejo libro infantil. Del mismo modo que yo, los vecinos se han lanzado a sus ventanas a contemplar el espectáculo, tan corriente y a la vez tan extraordinario. Esas nubes condensadas llorando encima de nosotros. Los del…