Ejercitando la paciencia con Celeste

Todos estamos esperando a Celeste. Llevamos varios días de este seco agosto esperándola, como se aguarda aquí en Brasilia a que regrese la lluvia y refresque la ciudad. Pero como la lluvia, también Celeste se resiste a venir. Me aproximo a las 41 semanas de embarazo y puedo sentirla revoloteando dentro de mí, completamente acostumbrada…

Resumen de un lunes cotidiano

Levantarse de la cama sigilosamente para garantizar que el sueño de la niña no se perturbe y poder tomar un baño mientras ella aún duerme. Si se despierta, confiar que no hará como ayer que resolvió ir a servirse agua ella misma y, en el intento, acabó regando un litro en todo el mesón de…

Telegrama urgente para Dios

Quisiera volver a encontrar el modo de hablarle a Dios. Cuando era niña sentía como si yo tenía su número de teléfono privado porque nuestra comunicación era directa y me era tan fácil sentir que Él me escuchaba. Ahora lo siento tan lejano, como uno de esos amigos que uno continúa teniendo en el corazón,…

De vacaciones, lutos y distancias

He tenido unas vacaciones extrañas. En parte porque son las primeras en Brasil desde que comenzó la pandemia, pero principalmente porque durante estas vacaciones falleció en mi país alguien que siempre amé mucho y a quien no pude despedir. Mi tío Franco, al que bauticé como mi abuelo cuando este falleció siendo yo aún niña,…

Estos mis amigos adolescentes

Hablo poco de mi trabajo aquí. Por regla, creo que no hay que andar hablando acerca de trabajo cuando se está fuera de él. Salvo que uno sea domador de leones o buzo de mares profundos, a cualquiera le parecerá terriblemente aburrido saber cómo uno se gana el pan. Esta tarde haré una breve excepción,…

Sin palabras para decir adiós

Nastya se ha marchado. Ya no vive más en este país. Llegó cinco años atrás con un esposo y un gato. Hoy la vi dejar Brasil con el mismo gato, dos pequeños hijos y la abrumadora ausencia de su esposo. La vi partir rumbo a la sala de embarque con el mismo aplomo con el…

Quince años, quince mil fotos

Así que a lo largo de los últimos 15 años he recolectado nada menos que 15 mil imágenes de mi vida. En términos emocionales eso significa muchas cosas, pero en términos pragmáticos solo una: el espacio en mi vieja computadora estaba casi copado de fotografías y videos. Conservar 15 mil imágenes requiere tener unos 130GB…

Una hiena en el jardín

Cuando trajeron la hiena no nos preocupamos mucho por lo que habríamos de perder. Recuerdo que el camión se estacionó detrás de la casa y descargó el animal salvaje con prisa, nos deslizaron un papel con instrucciones por debajo de la puerta principal y se marcharon. Desde la ventana de la cocina nos quedamos mirando…

Charcos de lodo y una plática en español 

Acabo de conocer a Pedro Pablo y me ha causado tal impresión que no podía dejar de escribir un post acerca de él. Es decir, acerca de los muchos Pedros Pablos que las vidas gitanas engendran. Mientras Violeta saltaba en unos charcos de lodo que había encontrado en el camino y yo intentaba arriarla de…

Las primeras palabras

Me dispongo a poner a prueba mis habilidades descriptivas, para ver si soy capaz de hallar el conjunto de adjetivos adecuados para poder explicar la sublime experiencia de escuchar a un hijo hablar por primera vez. El tema parecería horrorosamente banal, tanto que entenderé si algunos lectores prefieren abandonarlo. Al final, quizás la única lectora…

El anhelo de volver a la escuela

En la organización por el bienestar de los niños y niñas, para la cual trabajo desde 2016, decidimos hacer algo especial para conmemorar el Día Internacional de la Juventud que se celebró esta semana. Resolvimos pues invitar a jóvenes y niños de todo el mundo para que nos dijeran qué pensaban del coronavirus y cómo…

La señorita Piedad y García Márquez

Últimamente he vuelto a leer al gran maestro García Márquez. Hay tantos motivos por los cuales es un escritor memorable e inmortal y uno es su capacidad de crear personajes inverosímiles y a la vez tan realistas, tan cualquier persona, de cualquier familia, de una ciudad cualquiera, en cualquier país de América Latina. Creo que…

La pérdida de la sonrisa

                      Siempre le he dicho a Fábio que tiene una mirada muy elocuente. Ya llevo más de una década de conocerlo y he aprendido a leer todas sus miradas. Él, hombre de muy pocas palabras, es capaz de contar toda una historia con tan solo…