Brasil y lo que ganamos con la derrota

Ayer, cuando el sonido de los petardos nos anunció el resultado de las elecciones (habíamos resuelto encerrarnos en casa y no escuchar ningún noticiero) sentí un nudo en la garganta, y conteniendo el deseo de llorar pensé “perdimos”. No perdieron los simpatizantes de Lula y el PT, ni perdieron los que ayer votaron por Haddad,…

Hacia las elecciones sin brújula ni esperanza

  A pocos meses de presentarse a las urnas para escoger su próximo presidente, los brasileños lidian con un presente de crisis y un futuro que se muestra poco promisor, un escenario que le contagia inquietud a cualquier forastero acabado de llegar. He aquí la transcripción de mi artículo para la revista Mundo Diners de…

Foráneos en tierras secas

Cerca de noventa días sin llover. A veces un grupo tímido de nubes se acumula en el cielo y ofrece promesas inútiles a quienes las contemplan. Las palabras han comenzado a secarse en la boca, la tierra a cuartearse. Los árboles, que han estado aquí desde antes que llegaran los hombres, saben prepararse para la…

Violencia doméstica en casa de las Maritacas

El caso de violencia doméstica de mis vecinos ha comenzado a preocuparme. De un tiempo acá he visto la situación ir escalando y ya he tenido que llegar al punto de verme obligada a intervenir. Me mudé a este apartamento hace unos cuatro meses, tras arribar a la ciudad de Brasilia, pero el problema solo…

Otra vez el tiempo de las ilusiones vanas

De unos día acá, esta ciudad se ha llenado de banderas. De pronto es verde y amarillo por donde la vista alcance. Las banderas, las publicidades de la TV, los presentadores de noticias, todos anuncian que algo muy trascendental está por venir y yo he llegado a Brasil justo para presenciarlo. No se trata del…

La casa que dio la vuelta al mundo

Hoy fuimos informados que “nuestros bienes ya embarcaron”: embarcar no de manera figurativa sino en el sentido literal: nuestros sofás, nuestra cama, nuestra colección de máscaras y de figuras de gatitos ya están todos montados en un barco y ahora mismo surcan las aguas del Atlántico. Por tercera vez nuestra casa está flotando en un…