El día de júbilo en que hallé colada morada en Ginebra

Cuando me preparaba para dejar Japón comencé a temer por la nostalgia que vendría a apoderarse de mí cuando estuviera finalmente partiendo. Tokio había sido mi hogar por casi cuatro años y conforme se acercaba el día de marcharme yo esperaba el inminente momento en que me echaría a llorar, pero ese momento nunca llegó.…