Carta al Verano que se extingue

Querido Verano, Por favor, no te vayas nunca de Ginebra… Sé que tu trabajo es repartirte por el mundo, que eres un errante que no puede habitar en un solo lugar por demasiado tiempo; pero quiero pedirte que te quedes aquí un poco más. A decir verdad, quiero pedirte que intentes darle una oportunidad a…

El deber de seguir siendo felices

Cuando llegué a la cocina para desayunar esta mañana, Fábio estaba mirando las noticias. ¿Ya viste lo que pasó?, me dijo sin quitarle la mirada a la pantalla e inmediatamente respondí con el mayor espanto ¿Y ahora qué?. Desde que vivimos en Ginebra (que tiene un pie en Suiza y otro en Francia) siempre acompañamos…

Para hablar de amor en francés

Salvo que uno sea Shakespeare, es difícil hablar de amor sin resbalar un poco (o generalmente mucho) en lo cursi. De todos modos, este día haré el intento de pasar por el asunto sin caer tanto en la gelatinosa pista de la cursilería. Si no lo logró, estará en ustedes disculparme. He de advertir que…

Anhelos y casualidades de una vida

  Calculo yo que era mi cumpleaños número 20, quizás 21, cuando mi amiga Viga Durango me dio un inolvidable regalo: un CD que ella misma había grabado con sus músicas favoritas. Era una colección de cosas estupendas que atesoré por años. Con ese CD descubrí un músico francés cuyo nombre ni siquiera sabía bien…

La Ginebra que habita en mi balcón

Qué bien se está aquí en este balcón. Todos me habían advertido que Ginebra no era ninguna ciudad encantadora, y con todo, no sería justo decir que está desprovista de encanto. Este balcón de mi nuevo apartamento es un punto estratégico para cazar las pequeñas bellezas ginebrinas. Frente a mí, el río Ródano baja con…

Aquí (no) hablamos español

Para comenzar esta vida de expatriada me fui tan lejos de mi centro como se me pudo ocurrir. Crucé todo un Océano y me descubrí de pronto en un planeta nuevo. En este planeta busqué a los míos o algo mío que me hiciera sentir más cerca de casa, pero mi búsqueda fue casi estéril.…

Primer mes sin hogar

A veces en la vida hay ciertas cosas fundamentales que hacer, por ejemplo comenzar un nuevo empleo y cambiar la rutina. Cada cierto número de años hay quienes se compran un auto, hay quienes lo tienen que vender. A veces es necesario mudarse de casa, empacarlo todo, meterlo a un camión y rearmarlo en otro…