Un trasero grande y una plática de tren en Tokio

Luego de algunos años en Tokio, y si eres lo suficientemente afortunado, es probable que logres atravesar la barrera de la timidez japonesa y cazar una conversa con algún extraño, que no esté loco, que no pretenda venderte algo, que simplemente quiera echar una plática contigo. Esta tarde en el tren, de camino a mi…

Jamás unas medias nailon con sandalias

Todo el mundo sabe que esta ciudad es el paraíso de la moda. Aquí hay que venir para inspirarse y a veces, incluso, para espantarse… Sin querer yo acabé escogiendo vivir en el barrio donde está un buen número de las boutiques de moda. Mi calle principal es una pasarela constante, donde basta salir a comprar el…

Tokio o una serie de puntos en multitud

En Tokio hay muchas cosas que sorprenden: la gente disfrazada de Power Ranger barriendo las calles, las señoras paseando perros en cochecitos de bebé (incluso hay una aquí en el barrio cuyo perro murió hace tiempo y ahora lo pasea disecado). Sorprende la puntualidad de los trenes, sorprende la cantidad de cigarras que se apoderan…

Un escarpín de palabras

Siempre he pensado que escribir es parecido a tejer. Cada palabra, una cadena de crochet que se va tejiendo amarrada a otra, y esa a otra más… Palabra tras palabras hasta formar una tejido, un algo con forma, que merezca la pena ser leído. Pero cuando temporalmente se abandona el crochet, rápidamente uno se olvida de cómo coger los…

Una Navidad con sabor a pollo KFC

Esta es la primera vez que paso Navidad en Japón. De hecho, es la primera vez que paso Navidad lejos del Ecuador. Me apena, y sin embargo, el quedarme ha resultado una experiencia interesante. ¿Cómo creen que se vive esta fiesta cristiana en un país budista y sintoísta donde el 25 de diciembre ni siquiera…

De cuando le gané la carrera a un Ferrari

Iba yo en mi querida bicicleta, disfrutando del viento en mi cabello, mientras descendía por Nishi Azabu, un bonito barrio de calles estrechas y perpendiculares. No traía prisa, por el contrario estaba disfrutando de la hermosísima tarde de Otoño que hemos tenido hoy. Iba yo feliz, con los pliegues de mi vestido sacudiéndose y con…

Apología a los cuervos de Tokio

En Tokio no ladran perros en callejones oscuros. Tampoco maúllan gatos en ningún tejado. A pesar de que deben haberlas, no se escucha el cuchicheo de las ratas de la gran ciudad. En Tokio todos los animales son callados, todos menos los cuervos. Tan característicos de la ciudad son los cuervos, que ya les han…

Una grata sorpresa cinematográfica

Aunque aún voy al cine de vez en cuando, aquí en Tokio no es fácil ir con frecuencia, de modo que me he vuelto una usuaria fiel de Netflix. Tras buscar algunas sugerencias y escoger a la candidata de la noche, consulto Rottentomatoes.com, un sitio web donde se califican las películas de acuerdo con la opinión del público…

El funeral de las muñecas

Como siempre, comparto con los queridos lectores de este blog una parte del reportaje que publiqué este mes en la revista Mundo Diners del Ecuador, acerca de otra pintoresca costumbre de Japón: Nadie sabe bien cuándo comenzó, o de qué modo exactamente surgió en Japón tan particular tradición. En algunos templos budista y sintoístas, en Tokio,…

Los gigantes que deleitan a los dioses

Aunque tardó un poco en salir, el pasado mes de julio fue publicado en la revista Mundo Diners de Ecuador, este reportaje acerca del Sumo, que ahora comparto con ustedes. Le debo un especial agradecimiento a mi querida amiga Toko Nakamura, que me ayudó como interprete durante la entrevista al entrenador y los luchadores.  El público ha abarrotado…

Correspondencia perruna II

Querida Ema, Hace más de un año y medio que no te he escrito y temo que te hayas olvidado de mí; sin embargo, resolví redactar esta carta, porque creo que hay ciertos asuntos que solo con un perro es posible hablarlos; sobre todo los asuntos animales. Déjame decirte que la última vez que te…

Un premio que demoró 30 años en llegar

Esta es la historia real, o en todo caso así es como mi papá nos la ha contado siempre. Eran los años 80 y mi papá trabajaba para la empresa pública de teléfonos, lugar al que le dedicó casi tres décadas de su vida. La compañía había resuelto actualizar sus equipos y había contratado para…