La mamá soy yo

Hoy amanecí sintiéndome mamá. Supe que lo sería hace casi seis meses, en una mañana fría de 31 de diciembre. Estábamos en Florencia para despedir el año y el día anterior yo había comprado en secreto una prueba casera de embarazo. Solo pretendía dar una noticia si esta era positiva, de manera que me guardé para mí el asunto y pasé toda la noche sin poder dormir. Había escondido la prueba en el bolso y ahora esperaba a que amaneciera para meterme al baño y sacarme la duda. La respuesta llegó en segundos. Yo, en shock, volví a esconder la prueba y regresé a la cama en silencio.

Pasé el día entero cargando ese secreto en el bolso, mientras miraba a Fábio recorrer las calles de Florencia sin saber cuánto nuestras vidas cambiarían a partir del primer día del nuevo año. Al fin, cuando llegó la media noche y en la ciudad comenzaron a estallar fuegos pirotécnicos, saqué el tesoro del bolso y revelé el secreto. En la plaza tocaba la orquesta filarmónica y miles de italianos a nuestro alrededor destapaban botellas de espumante y se abrazaban con el sonido de petardos estallando por doquier. Así celebramos en compañía de todos esos extraños que a partir de 2018 seríamos tres.

Ha sido uno de los momentos más especiales de mi vida; sin embargo, mentiría al decir que el 1 de enero amanecí sintiéndome mamá. Han tenido que transcurrir 24 semanas y recién ahora comienzo a sentirme una. He ahí la magia de que deban pasar 9 meses entre esa noticia demoledora y el momento mismo de reconocerse madre.

Con cada día que avanza, no es solo ella quien se prepara para el mundo que vendrá; soy yo también, su mundo, quien me preparo para ella; y esta mañana desperté sintiéndome un poco más preparada que ayer. Quizás porque a partir de ahora uno es capaz de sentir sus movimientos y se vuelve permanentemente consciente de su presencia, o quizás porque anoche por primera vez soñé que la tenía conmigo. Lo cierto es que hoy, aquello parece más real, más posible que antes.

En mi sueño, una mujer quería llevarse a la bebé a dormir con ella y yo saltaba en cólera y le decía “Tú no eres su madre, yo soy su madre”. No pude evitar pasar el día entero con esa frase revoloteando en mi cabeza: “yo soy su madre”, yo soy la madre de alguien, soy yo y no es otra. Esa idea me ha traído conforto.

Yo no sé cambiar pañales, ni dar baño, ni cortar uñas, jamás he tenido que cuidar de bebé alguno. Son muchas más las cosas que no sé, que aquellas que de hecho sé. Pero desde esta mañana tengo una garantía que me reconforta: ¡yo soy su madre!… Y con esa deliciosa certeza, allá voy yo!!

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2 comentarios en “La mamá soy yo

  1. Querida Sandra,
    Que gusto leer sus novelas desde años, y ahora sobretodo, la felicito para conocer esa noticia “sera mama”, felicito tambien a su esposo.nunca la olvdé por el gran corazon que tiene.Un abrazo desde Francia.
    Cathia LONGCHAMP DE ALVAREZ ( PAE, Ema)

  2. El instinto maternal, vuelve a las mujeres unas verdaderas expertas a la hora de cuidar y criar a sus retoños, sin la necesidad de una previa instrucción y, estoy más que convencido de que ésta,mi bella jornalista (periodista) preferida, será tan buena madre como la que cuidó de ella.

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